Resumen:
La motivación laboral ha sido objeto de estudio desde mediados del siglo
XX, con teorías fundamentales que explican cómo y por qué las personas
se comprometen con su trabajo; según Maslow (1943) propuso la jerarquía
de necesidades, donde la satisfacción de necesidades superiores, como la
autorrealización, impulsa la permanencia y el compromiso en el entorno
laboral. Herzberg (1959), por su parte, diferencia entre factores higiénicos y
motivadores, señalando que solo estos últimos (reconocimiento, logro,
responsabilidad) generan verdadera satisfacción y retención; más
recientemente, la Teoría de la Autodeterminación de Deci y Ryan (1985,
2000) enfatiza la importancia de la autonomía, la competencia y la relación
social como motores de la motivación intrínseca, la cual se asocia
directamente con la permanencia del talento en las organizaciones, estas
teorías han sido validadas y ampliadas por meta-análisis contemporáneos,
que confirman la relación causal entre motivación y retención (Deci et al.,
2017; Vroom, 1964).