Resumen:
La justicia constitucional en Latinoamérica constituye uno de los
desarrollos más relevantes y complejos del constitucionalismo
contemporáneo, resultado de un proceso histórico de institucionalización
orientado a la defensa de la supremacía constitucional, la protección de los
derechos constitucionalmente cautelados y la limitación del poder político,
este fenómeno, que ha cobrado especial fuerza desde la segunda mitad del
siglo XX, se caracteriza por la creación de tribunales y cortes
constitucionales, así como por la atribución de competencias específicas a
las supremas cortes (Sagüés, 2004).