Resumen:
En el entorno empresarial actual, la tecnología se ha convertido en un elemento
fundamental para el desarrollo de las actividades organizacionales. Las
empresas utilizan sistemas de información para administrar procesos, gestionar
recursos, almacenar información estratégica y facilitar la toma de decisiones en
todos los niveles de la organización. Sin embargo, muchas entidades aún
operan con infraestructuras tecnológicas convencionales que presentan
restricciones relacionadas con el rendimiento, la capacidad de expansión, la
disponibilidad de los servicios y los elevados costos asociados a su
administración y mantenimiento.