Resumen:
La redistribución de planta es una herramienta estratégica que
permite a las empresas optimizar sus procesos productivos, mejorar la
eficiencia operativa y adaptarse a las demandas cambiantes del mercado;
en el caso de una empresa dedicada al grabado en cristalería y cerámica,
este proceso adquiere una relevancia particular debido a las características
específicas de su producción, que combina técnicas artesanales con
procesos industriales.