Resumen:
La gestión del talento humano se ha convertido en un componente estratégico para
el funcionamiento eficiente de las instituciones de salud, especialmente en contextos
donde la demanda de servicios supera la disponibilidad y estabilidad del personal. En
el caso del Hospital Regional de Ayacucho (HRA), durante el año 2025, la institución
enfrenta importantes desafíos relacionados con la retención del personal asistencial
y
administrativo, situación que se manifiesta en una rotación continua de
profesionales, particularmente en áreas críticas como enfermería, medicina general,
especialidades, laboratorio y apoyo al diagnóstico.
El análisis realizado evidencia que la gestión del talento humano del HRA presenta
avances en términos de formalización de procesos, tales como convocatorias
públicas, concursos de méritos, comisiones de ascenso, programas de capacitación
y emisión de resoluciones de nombramiento. Estas acciones buscan fortalecer la
transparencia y la institucionalización de los procesos de personal. Sin embargo,
persisten limitaciones que generan inestabilidad laboral y afectan la continuidad de
los servicios. Entre los factores más relevantes se encuentran la prevalencia de
contratos temporales, la carga laboral elevada, la insuficiencia de incentivos
salariales, la escasa evaluación del desempeño, y periodos prolongados de
desactualización en las políticas internas de recursos humanos.
En este contexto, la rotación del personal surge como una consecuencia directa de la
falta de predictibilidad y seguridad en la permanencia laboral. Muchos trabajadores
buscan oportunidades más estables en otras instituciones públicas con mayor
presupuesto o estabilidad contractual —como plazas nombradas bajo regímenes
especiales— ocasionando una fuga constante de capital humano calificado.
Asimismo, factores motivacionales como el clima laboral, la percepción de justicia
organizacional, el reconocimiento profesional y las oportunidades de crecimiento
influyen significativamente en la decisión de permanecer o abandonar la institución.
Los efectos de esta rotación son múltiples. En el aspecto asistencial, la disminución
de la continuidad del servicio repercute en la calidad de atención, genera demoras en
los procesos clínicos y afecta la satisfacción del usuario. Desde la perspectiva
institucional, la rotación incrementa los costos administrativos vinculados al
reclutamiento, selección, inducción y capacitación de nuevos trabajadores; además
dificulta la consolidación de equipos de trabajo, lo cual impacta negativamente en el
ambiente organizacional y en la implementación de políticas de mejora continua.
A pesar de estos retos, la investigación identifica oportunidades para fortalecer la
relación entre la gestión del talento humano y la estabilidad del personal. Entre las
estrategias más relevantes se encuentran: diseñar un plan institucional de retención,
promover programas integrales de bienestar físico y emocional, optimizar los
procesos de evaluación del desempeño, ampliar capacitaciones especializadas y
mejorar los mecanismos de reconocimiento profesional. Asimismo, resulta
fundamental avanzar hacia políticas de mayor estabilidad laboral y fortalecer la
planificación interna basada en competencias.
En conjunto, los hallazgos permiten concluir que la gestión del talento humano es un
determinante clave de la rotación del personal en el Hospital Regional de Ayacucho.
La relación entre ambas variables es clara: la calidad de los procesos de selección,
contratación, capacitación, evaluación, motivación y reconocimiento influye
directamente en la permanencia del personal. Por ello, mejorar la gestión del talento
humano constituye una condición indispensable para garantizar la sostenibilidad
operativa del hospital, elevar la calidad de los servicios de salud y asegurar la
continuidad asistencial en beneficio de la población ayacuchana.